Mi nombre es Madelin Reyes. Soy cristiana evangélica y me gusta escribir y compartir lo que voy aprendiendo a través de la Biblia y de libros cristianos, con el deseo de que cada reflexión sea para la gloria de Dios.

CONTACTO

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FORMACIÓN TEOLÓGICA

Actualmente profundizo en mi formación académica cursando una Maestría en Teología Bíblica en el Seminario Bíblico Teológico de Guatemala (SETEGUA), con el anhelo de conocer mejor la Palabra y servir con fidelidad para la gloria de Dios. Desde aquí busco edificar, acompañar y ofrecer un espacio donde la fe sea fortalecida y Cristo permanezca siempre en el centro de todo.

DECLARACIÓN DE FE

Soy cristiana evangélica, teológicamente conservadora. Desde este espacio deseo servir en la misión de la Iglesia, uniéndome a la Gran Comisión que Cristo confió a Sus discípulos. Mi fe se fundamenta en los principios esenciales de la Reforma Protestante, y se expresa a través de las siguientes convicciones doctrinales:

• Sola Scriptura — Solo la Escritura.

La Biblia es la única regla infalible de fe y práctica; las Escrituras son claras, suficientes y plenamente autoritativas para guiar la vida y la piedad del creyente.

• Sola Fide — Solo la Fe.

La justificación es un acto soberano de Dios otorgado únicamente mediante la fe en Jesucristo; esta fe no procede del esfuerzo humano, sino que es un don concedido por gracia.

• Sola Gratia — Solo la Gracia.

La salvación es completamente obra de la gracia divina y jamás resultado de méritos humanos; es la gracia de Dios la que inicia, sostiene y perfecciona la fe del creyente.

• Solus Christus — Solo Cristo.

Jesucristo es el único mediador y Salvador, suficiente y perfecto en Su obra redentora; la reconciliación con Dios se obtiene únicamente por medio de Su sacrificio y Su resurrección.

• Soli Deo Gloria — Solo a Dios la Gloria.

Toda obra, servicio y vida cristiana existen para la gloria de Dios; exaltarlo es el propósito supremo de la Iglesia y de cada creyente.

Espero que este espacio te sea de edificación y descanso, que la Palabra siga hablándote con claridad y que el Señor te bendiga mientras profundizas en Su verdad y creces cada día en el conocimiento y la gracia de Cristo.

Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. A Él sea la gloria por siempre. Amén. (Romanos 11:36, NVI)