Madelin Reyes es la autora del proyecto Los libros también predican, un espacio cristiano dedicado a reflexiones bíblicas y libros cristianos para la gloria de Dios.
Los libros cristianos son caminos que nos llevan a contemplar la Biblia.
CONTACTO
Correo electrónico:
Suscríbete a mi canal de YouTube:
Sígueme en Instagram:
FORMACIÓN TEOLÓGICA
Actualmente profundiza en su formación académica cursando una Maestría en Teología Bíblica en el Seminario Bíblico Teológico de Guatemala (SETEGUA), con el anhelo de conocer mejor la Palabra y servir con fidelidad para la gloria de Dios. Desde aquí busca edificar, acompañar y ofrecer un espacio donde la fe sea fortalecida y Cristo permanezca siempre en el centro de todo.
DECLARACIÓN DE FE
Madelin Reyes es cristiana evangélica, teológicamente conservadora. Desde este espacio desea servir en la misión de la Iglesia, uniéndose a la Gran Comisión que Cristo confió a Sus discípulos. Fundamenta su fe en los principios esenciales de la Reforma Protestante, los cuales se expresan a través de las siguientes convicciones doctrinales:
• Sola Scriptura — Solo la Escritura.
La Biblia es la única regla infalible de fe y práctica; las Escrituras son claras, suficientes y plenamente autoritativas para guiar la vida y la piedad del creyente (2 Tim. 3:16-17; Hch. 17:11; Mt. 15:3-9; Gál. 1:8).
• Sola Fide — Solo la Fe.
La justificación es un acto soberano de Dios otorgado únicamente mediante la fe en Jesucristo; esta fe no procede del esfuerzo humano, sino que es un don concedido por gracia (Ro. 1:17, 3:28, 4:3-5, 5:1; Gál. 2:16; Ef. 2:8-9).
• Sola Gratia — Solo la Gracia.
La salvación es completamente obra de la gracia divina y jamás resultado de méritos humanos; es la gracia de Dios la que inicia, sostiene y perfecciona la fe del creyente (Ef. 2:8-9; Ro. 3:10-12 y 24; Ro. 11:5-6; Tito 3:4-5; 2 Tim. 1:9; Flp. 1:6).
• Solus Christus — Solo Cristo.
Jesucristo es el único mediador y Salvador, suficiente y perfecto en Su obra redentora; la reconciliación con Dios se obtiene únicamente por medio de Su sacrificio y Su resurrección (1 Tim. 2:5; Jn. 14:6; Hch. 4:12; Heb. 7:25; 10:12-14; Col. 1:19-20; 2 Co. 5:19; Ef. 1:22-23).
• Soli Deo Gloria — Solo a Dios la Gloria.
Toda obra, servicio y vida cristiana existen para la gloria de Dios; exaltarlo es el propósito supremo de la Iglesia y de cada creyente (Ro. 11:36; 1 Co. 10:31; Ef. 1:5-6; 1 P. 4:11; Is. 42:8; Ap. 4:11).
Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. A Él sea la gloria por siempre. Amén. (Romanos 11:36, NVI)
“Espero que este espacio te sea de edificación y descanso, que la Palabra siga hablándote con claridad y que el Señor te bendiga mientras profundizas en Su verdad y creces cada día en el conocimiento y la gracia de Cristo”.
Los libros también predican