Esta serie nace del interés por reflexionar sobre la liturgia en la Reforma Protestante y su importancia para la práctica del culto en la iglesia contemporánea.
Antes de la Reforma Protestante, la Iglesia Católica atravesaba un período de gran descontento entre muchos creyentes. Diversos sectores criticaban la corrupción moral, el abuso de poder y el distanciamiento entre la jerarquía eclesiástica y la vida espiritual del pueblo.
La jerarquía eclesiástica —incluyendo papas, cardenales y obispos— ejercía una autoridad considerable, que en muchos casos se percibía más orientada al beneficio personal que al cuidado espiritual de los fieles. Esto generó una creciente inconformidad que, con el tiempo, daría lugar a los movimientos reformistas.
Esta situación se refleja en la siguiente observación:
Las principales críticas que le hicieron los protestantes a la iglesia católica fueron, por ejemplo, la vida de algunos Papas (alejada de la moral que predicaban) y de muchos obispos, que acumulaban rentas y beneficios eclesiásticos para enriquecerse. Sin embargo, la principal crítica fue sobre la venta de indulgencias, una costumbre que consistía en perdonar los pecados de las personas a cambio de dinero.¹
La venta de indulgencias consistía en la emisión de documentos que, según se enseñaba, reducían el tiempo en el purgatorio. Esta práctica fue considerada un abuso por muchos creyentes y generó fuertes críticas de reformadores como Martín Lutero, quien en 1517 denunció públicamente esta práctica, y de precursores reformistas anteriores como Jan Hus.
Otro factor que agravó la situación fue el acceso limitado a las Escrituras. La Biblia estaba disponible principalmente en latín, idioma que la mayoría de la población no comprendía. Como resultado, los creyentes dependían casi exclusivamente de la interpretación del clero para conocer el contenido bíblico y las enseñanzas cristianas.
El pastor John MacArthur describe esta realidad en su libro El llamado de Cristo a reformar la iglesia: lo que el Señor espera de su pueblo:
La Iglesia católica romana en la Europa medieval tenía un dominio absoluto sobre todos los asuntos pertenecientes a la vida espiritual. En una época en que los ejemplares de la Biblia eran escasos e inaccesibles para todos menos los clérigos, la jerarquía de Roma se estableció como la guardiana, controlando el acceso a las Escrituras, y por tanto a Dios. Los sacerdotes otorgaban perdón, concedían bendición y servían como árbitros de la recompensa eterna.
Asimismo, describe la situación moral de la época de la siguiente manera:
Para el siglo XV, la iglesia estaba inundada con capas de corrupción institucional. Más allá de un velo transparente de piedad, la iglesia estaba saturada de inmoralidad y maldad. A lo largo de la cristiandad, los feligreses luchaban por sobrevivir y llevar a duras penas una existencia humilde, mientras la clase religiosa dominante se aprovechaba de la ignorancia de la gente para llenarse los bolsillos y extender su autoridad.
A pesar de estas problemáticas, la Iglesia Católica seguía siendo una institución poderosa, con gran influencia en la política, la cultura y la educación de la Europa medieval. La autoridad papal no solo afectaba la vida religiosa, sino también los asuntos civiles y gubernamentales.
MacArthur añade:
Los papas y arzobispos llevaban vidas depravadas de extravagantes excesos y desenfrenada lascivia. La iglesia regía con puño de hierro, supervisando incluso a los gobiernos e influyendo en todos los aspectos de la vida medieval.²
En resumen, la situación de la Iglesia Católica en la época previa a la Reforma estuvo marcada por la corrupción institucional, el abuso de poder, el acceso limitado a las Escrituras y el creciente descontento entre los creyentes. Este contexto histórico preparó el camino para el surgimiento de movimientos reformistas que, finalmente, darían lugar a la Reforma Protestante y a una profunda transformación en la liturgia y la vida de la iglesia cristiana.
Este artículo forma parte de la serie La influencia de la Reforma Protestante en la liturgia evangélica, escrita por Madelin Reyes. Aquí puedes encontrar los demás artículos de la serie.
Bibliografía
Ensayo La Reforma Protestante del Siglo XVI, (s.f.). [1]
MacArthur J. (2017). El llamado de Cristo a reformar la iglesia: lo que el Señor espera de su pueblo. [2]
